lunes, 11 de septiembre de 2023

Valparaíso antiguo

 

CAPÍTULO I: LOS ORÍGENES.

La zona donde se desarrolló posteriormente Valparaíso fue habitada por los changos antes de la llegada de los conquistadores españoles, pueblo eminentemente pescador y nómada, contaban con balsas de cuero de lobo para la pesca y se alimentaban, además, de moluscos y de frutos silvestres. El sector que se extiende entre Concón y la Punta Duprat era conocido como Alimapu (tierra arrasada por el fuego) por los picunches, mientras que la zona donde posteriormente se desarrolló la ciudad era denominada Quintil por los changos.

En la bahía de Quintil existía un poblado indígena que ocupaba la quebrada de San Francisco y que se mantuvo hasta 1552. En 1536, el pequeño número de indígenas dependía de Tanjalonco, señor de los indios de Quillota y de la mitad inferior del valle de Aconcagua.

CAPÍTULO II: LA ÉPOCA COLONIAL.

El Puerto de Santiago.

El descubrimiento de Valparaíso para los europeos se dio en el marco de la expedición a Chile del español Diego de Almagro, quien organizó en 1534, desde Cuzco, su viaje a este país. Aparte de la expedición terrestre que comandaba Almagro, hubo otra, marina, de apoyo, al mando de Juan de Saavedra, que incluía a la nao San Pedro, llamada Santiaguillo. Este barco ancló en la bahía de Quintil en los primeros días de septiembre de 1536 y Saavedra la renombró Valparaíso en recuerdo de su pueblo natal.

Pedro de Valdivia funda la ciudad de Santiago de la Nueva Extremadura en 1541 y Valparaíso fue considerado como su puerto natural. Valdivia nombra como su primer gobernador a Juan Bautista Pastene. Pasarán muchos años más desde la fundación de Santiago hasta que siquiera llegara a formarse un humilde rancherío, con presencia española permanente, y comenzara a desarrollarse como una "aldea". Durante este período de casi 300 años, no se efectuó en Valparaíso ninguna obra portuaria, salvo un pequeño muelle construido casi al filo de la Patria Vieja.

Curiosamente, no se tiene noticia de que esta ciudad haya sido fundada en algún momento.

“Gezigt van de Stad Valparayso in Chili” (Vista de la ciudad Valparaíso en Chile), grabado holandés que muestra a Valparaíso alrededor de 1740.     a) La fortaleza llamada Castillo Blanco.      b) Una batería (Correspondería al fuerte San Antonio).      c) La ciudad alta.     d) La gran ciudad

Plano que muestra El Puerto y El Almendral en 1790 (nota del autor; el Castillo del Rosario sería el San José Alto).

Piratas y corsarios.

En esa época, eran relativamente comunes los saqueos, destrucciones y muertes que causaban los piratas y corsarios. Es así como el 15 de noviembre de 1578 entra a la bahía la nave “Golden Hind” del corsario inglés Francis Drake que captura un menguado botín en las naves surtas en el puerto.

El corsario inglés Cavendish (1587) pone rumbo al Pacífico y saquea y quema los ranchos de “El Puerto”.

El 24 de abril de 1594, la nave “The Dainte” del corsario inglés Richard Hawkins ataca Valparaíso y quema 3 barcos y obtiene un magro botín.

En octubre de 1598 llega el corsario holandés Theodorico Gherrit con su nave y tripulación en deplorable estado, después de cruzar los tormentosos mares australes. Tras desembarcar negoció su rendición, siendo enviado en calidad de prisionero al Perú.

“BOMBARDEO I DESEMBARCO ejecutado en Valparaíso el 12 de Junio de 1621, por el almirante Holandés JORJE SPILBERGEN”. Colaborador/a: BLM Collection / Alamy Foto de stock de dominio público.

Los fuertes coloniales.

Autor: Guillet & Musso 1712

Paradójicamente, se dio que la esporádica presencia en las costas de Chile de corsarios, piratas y filibusteros durante la época colonial fue una de las causas del progreso, aunque leve, de algunos pocos puertos chilenos, como ser Valparaíso y Valdivia. En efecto, el paso de estos corsarios, piratas y filibusteros causaba, en el peor de los casos, pequeños daños en estas poblaciones costeras, dada su pequeñez y miseria; por ejemplo, cuando el corsario holandés Spilbergen atacó y bombardeó Valparaíso en 1615, este lugar consistía en tres edificaciones que no se sabe si eran bodegas o casas; sin embargo, el temor de los reyes de España y sus virreyes de Indias a que estos atacantes pudieran establecerse definitivamente en territorios coloniales americanos (como en verdad fue la intención de algunas expediciones corsarias holandesas) hacía que de tiempo en tiempo se ordenara la construcción de fuertes en algunas localidades costeras, cuya vida cotidiana se activaban con la presencia de las tropas de guarnición; así, en las vecindades de estos fuertes se iban desarrollando pequeños caseríos, cuyos habitantes vivían, en gran medida, en función de dichos fuertes. Valparaíso colonial llegó a tener 4 fuertes o castillos: el Castillo de San Antonio, el Castillo de la Concepción, el Castillo de San Joy el Castillo del Barón. Maltratados por los terremotos y el transcurso del tiempo, al final de la época colonial los fuertes mencionados, a pesar de algunos trabajos de reparación, estaban en muy mal estado.

Alrededor de 1600, Valparaíso construye el Fuerte de San Antonio (llamado después “Castillo Viejo”) a estribor de su rada, primer reducto fortificado del puerto. El corsario holandés Oliver de Noort (1600) logrará incendiar sorpresivamente tres barcos surtos en el puerto, pero la metralla de las baterías del Castillo Viejo, lo alejan de sus aguas sin poder completar el expolio.

La arribada de la flota de Joris Spilbergen, corsario alemán al servicio de Holanda, denunciada con tiempo desde Buenos Aires, será debidamente recibida. Valparaíso había reforzado su milicia, despejado de barcos su fondeadero y hundido una vieja nave en él, para evitar la aproximación a tierra de la escuadra enemiga. El 12 de junio de 1621, al mando de una flotilla de 6 naves Spilbergen bombardea el caserío y trata de desembarcar; sin embargo, es repelido por las tropas españolas y acaba por replegarse a sus naos, y dar la vela rumbo hacia sus Indias Occidentales.

Se construye el elevado Reducto de la Concepción sobre el punto de aguada (1676).

Se termina el Castillo de San José sobre el cerro nuclear del enclave, dotado de poderosos cañones de bronce. A sus pies, se remata este Castillo Alto con otro Castillo Bajo, plataforma o planchada prolongada hasta la playa, y artillada con cañones de hierro para el tiro rasante (1692).

Castillo de San Antonio

 

Izquierda. “Plano del Fuerte de San Antonio cituado en la parte ócidental del Puerto de Balparaiso” (sic) aparentemente de 1764 y firmado por Jose Antonio Birt.     Derecha. “Vista al Puerto de Valparaíso”, 1822, autora: Mary Graham. Fuente: (5) (muestra al fuerte San Antonio).

El Castillo de San Antonio, a los pies del actual Cerro Artillería, fue construido alrededor de 1600; por tanto, es la más antigua fortificación porteña. Era una batería a flor de agua, en forma de herradura. Estaba ubicada en una puntilla de tierra, en el lado norte de la bahía, aproximadamente donde está la actual calle Bustamante.

Castillo de la Concepción,

“Plano del Fuerte de la Concepción cituado en la parte Meridional del Puerto de Valparaiso”.

El Castillo de la Concepción, en el cerro del mismo nombre, fue construido durante el período del gobernador Juan Henríquez (1670-1681) en base a 8 cañones que envió el virrey del Perú, conde de Lemos. Este castillo fue como resultado (entre otros) de la reacción del virreinato del Perú al saberse la noticia del asalto y saqueo de Panamá por el pirata Morgan.

Castillo San José

Entre los años 1519 y 1615 corsarios y piratas ingleses saquearon y destruyeron Valparaíso. A raíz de esto, el entonces Gobernador de Chile, José de Garro, ordena la construcción del Castillo San José en el cerro Cordillera. Según la descripción de la época se informaba que:

el fuerte se levantaría en el cerro que está entre las quebradas de San Francisco y de San Agustín. Es un cerro con paredes bastantes abruptas, pero con una gran explanada en su cima; el roquerío y la playa (calle Serrano) que conducen al sector de San Agustín (plaza de Justicia) se rellenará y será la base de una batería baja. En la zona alta se instalarán los cuarteles, la capilla, el polvorín, la cárcel, el cementerio, en fin, todos los servicios; luego, un camino de caracol (calle Castillo) unirá esta zona con la parte baja, en el sector del embarcadero (plaza Echaurren), donde estará la casa del Gobernador, la guardia y, por la costa, junto al mar, un murallón o planchada (calle Serrano) con baterías bajas. También se proyecta traer agua por un canal desde la quebrada de San Agustín, cruzando los cerros que están al respaldo de la fortaleza (calle Canal)”.

La explanada baja era llamada la Planchada. Por ello, la calle que corría por su borde fue llamada calle de la Planchada (actual calle Serrano). La batería de la Planchada era llamada Castillo Blanco, por el color con que estaba pintada.

 

 

Traducción libre:

 

A El mar.

B La playa

C Camino al pueblo

D La planchada

E Entrada al castillo

F Patio y vivienda del gobernador

G Puerta y subida al castillo

H Puerta de entrada al castillo

I ¿??

J Capilla

K Baluarte del lado de San Francisco

L Sala de armas

M Calabozo y presidio

N Puerta principal por tierra

O Foso

P Baluarte del lado de tierra

Q Casa

R Baluarte del lado de San Agustín

S Baluarte del lado del mar

T Bodega

V Muralla que rodea al castillo

Plano del Castillo de Valparaíso, 1740 (fuente: Vásquez et al., 1999).

 

 

La construcción comenzó en 1682 según algunas fuentes y 1687 según otras. En cualquier caso, la edificación del castillo termina en 1692 y se convirtió en la residencia de los gobernadores de Valparaíso. El castillo de San José jamás actuó en guerra, ya que desde su terminación ningún pirata ni filibustero asomó por el puerto. Toda la mercadería que entraba al Puerto llegaba por el camino al castillo, ingresaba por el portal en la parte alta, se revisaba, medía y se clasificaba y se pagaba tributo en el castillo autorizándose con el sello de puerto hacia su destino.

El 7 de junio de 1730 un terremoto afectó la ciudad de Valparaíso y el Castillo San José quedó en ruinas, aunque posteriormente fue reparado y reconstruido por el ingeniero militar francés Amédée-François Frézier.

El terremoto de 1822 derribó definitivamente el castillo. La propiedad se dividió en 18 terrenos que fueron subastados en 1840. Uno de los compradores fue John Mouat, relojero, óptico e ingeniero de origen escocés, quien construyó su casa en el lugar. En 1843 Mouat levantó un torreón en el que instaló un telescopio adquirido desde Inglaterra pasando a convertirse su vivienda en el primer observatorio astronómico de Chile. La vivienda es de estilo colonial. Su arquitectura es la típica de las casas de la época; muros de adobe, ventanas enrejadas, corredores en pilares de roble y ciprés sobre bases de piedra y cubierta de tejas. Posee un patio central de forma rectangular, alrededor del cual se distribuyen las habitaciones. La casa resistió los terremotos de 1906, 1927, 1965, 1971 y 1985, sin embargo, en el de 1971 algunos de sus muros se dañaron y terminaron desplomados para el de 1985. La casa fue luego restaurada y funcionó un tiempo como el Museo Lord Cochrane. Desde el 2007, la conservación del monumento está a cargo de la municipalidad de Valparaíso.

 

Detalle de los cañones conservados que habrían pertenecido al antiguo Fuerte San José y panorámica de la casa colonial que alberga el museo Cochrane en la actualidad.

Polvorín de la Quebrada de Elías.

Fuente: “Valparaíso. la historia que se oculta bajo el pavimento” texto: S Claudio Henríquez y S. Jaime Vera, fotografía: Jaime Vera.

Durante la Colonia la pólvora se importaba mayoritariamente del Perú. Esta era utilizada, en minería, cuarteles y fuertes.  El Gobernador de Chile, Luis Muñoz de Guzmán, aceptó construir un Almacén de Pólvora en Valparaíso (FIG.17), debido a la guerra con Inglaterra, considerando el proyecto elaborado por el Capitán de Ingenieros don José Miguel María De Ateros, quén señala que sería un “...Almacén de pólvora a prueba de bomba que se proyecta construir sobre la quebrada que llaman de Elías...”, lugar elegido por un grupo de ingenieros y capaz de contener unos “800 quintales de pólvora“. Por razones climáticas, Ateros desecha la construcción liviana del almacén, cubierto de maderas y tejas, que permiten la descomposición del azufre por el calor y del salitre por la humedad, aspectos sólo superados con un edificio de ladrillos. Muñoz de Guzmán accede a su construcción en Decreto del 2 de octubre de 1807. También se convirtió en arsenal militar, guardándose allí las armas de Valparaíso.

Actualmente es el único edificio colonial que sobrevive en Valparaíso, está ubicado en el Parque Cultural ex Cárcel. Fue liberado de todas las estructuras actuales que lo rodeaban y reforzado interiormente y se puede apreciar ahora en su fisonomía original.

 

Arcos y acceso del polvorín colonial e interior del mismo edificio, con vigas, pasarelas y refuerzos estructurales.

Castillo del Barón.

Ya al finalizar la época colonial, el gobernador Ambrosio O'Higgins, en 1783, ordenó construir en la banda opuesta de la bahía, desmontando un alto morro que allí había, una fortaleza que cruzara sus fuegos con el de San Antonio. Este fue el Castillo del Barón.

Los cañones coloniales.



Dos cañones actualmente instalados en el Patio de los Cañones de la Escuela Naval, en Valparaíso, fueron construidos en Lima por orden del Virrey Manuel de Amat y Juniet en 1772, siendo su fundidor Joannes Espinoza y fueron emplazados uno de ellos en el fuerte San Antonio y el otro en el Fuerte San José. Posteriormente, en 1982, fueron donados a la Escuela Naval donde se montaron en cureñas gualderas de bronce, que no corresponden a la época, ya que originariamente eran de madera. Sus nombres son Triunfante y Trepidoso.

Junto a éstos también llegaron a Chile otros 6 cañones similares: El Relámpago y El Furioso, actualmente instalados en el patio de los Cañones de La Moneda en Santiago, El Marte y El Rayo instalados en la Plaza de Armas de Lebu y el El Colérico y El Destruidor, instalados en uno de los patios de la Escuela Militar en Santiago.

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